¿Por qué se extingue el amor? ¿Por qué de pronto nos sentimos fuertemente atraídos por alguien y nos parece el ideal soñado y, en poco tiempo, nos sentimos negativos hacia él? Un día nos colman de alabanzas y regalos, al otro, comienzan las descalificaciones y el desprecio… ¡Qué frágil es el amor humano! La vida me ha enseñado a valorar el AMOR IMPERSONAL Es el único que me resulta auténtico Ese gesto de alguien que no te conoce de nada y te tiende la mano cuando resbalas y caes en plena calle mientras una mayoría se ríe… Esa ayuda que te llega de quien menos esperas, esa sonrisa de un rostro desconocido a quien le has gustado tal como eres…Y el recíproco: Cuando das sin esperar nada a cambio Pero la mente se emperra en alcanzar un ideal que te colme todas las carencias. Queremos ser “la persona más maravillosa” para alguien y que ese alguien nos lo diga a cada dos por tres, que ese alguien esté siempre dispuesto a adivinar lo que deseamos en cada momento y que no le cueste sacrificarse y atendernos… Y así, la pareja se convierte en dominante y dominado No conozco ninguna que no esté, en ocasiones, “hasta el moño” del otro Pero la rutina, el miedo a la soledad, los recibos, los hijos, etc. les esclavizan a seguir y seguir… No soy una excepción: Desencanté y me desencantaron Me colmaron de alabanzas y alimentaron mi ego durante un tiempo, después “me exigieron” que desempeñara bien mi rol de mujer ocupándome de todas las tareas de la casa y recibiéndoles bien arregladita, con urna sonrisa de oreja a oreja y la cervecita y el aperitivo preparadito cuando ellos llegaran, y bien dispuesta e imaginativa cuando tuviesen deseos de chingar… Que yo trabajara todo el día fuera de casa, aportara igual o más sueldo que ellos importaba poco. La mujer debe cuidales y hacer todas las faenas que les hacía su mamá, ser el mejor putón en la cama, y además poder presumir de ella ante propios y extraños. ¡Demasié pal body! Nunca he salido ganando con mis parejas. No estoy dispuesta a trabajar doble de lo que trabajo y gratis; tampoco aguanto convivir con “señoritos” Para echarse un polvo de vez en cuando no necesito que nadie me empequeñezca. Aunque también puede ocurrir lo contrario: “El listillo” que te colma de piropos y arrumacos y tú, como tonta, le sirves un día y otro mientras él se rasca la barriga y se siente como un rey con su geisha particular… Con los amigos y compañeros pasa otro tanto: Las críticas, zancadillas, mentiras, desprecios, falsas alabanzas,… Incluso en blogpatio: A uno le pillan con el día tonto y cae en las garras de quien te pone por las nubes, insiste en tener tu dirección, te envía regalos, quiere conocerte a toda costa, te hace sentir maravilloso y, a la primera de cambio te apuñala… La libertad cuesta Cuesta decir ¡basta! ¡Se acabaron las imposiciones! Soy quien soy, ni mejor ni peor que nadie, con el cuerpo que me ha tocado, con mi mente y mi corazón. VOY A CUIDAR BIEN DE MÍ MISMA Y PONDRÉ MI SER EN TODO LO QUE HAGA
AMARÉ A QUIEN ME APETEZCA AMAR Y ME IRÉ CUANDO QUIERA IRME. Y quiero gozar mi aliento, quiero disfrutar mi latido, quiero sentirme bien con mi interior y mi exterior, quiero sentirme bien contigo cuando esté contigo